Comience su día en el parque Jaffa Slope Park, con una magnífica panorámica sobre la mayor parte de la costa israelí, y punto de partida histórico de la metrópoli, hace unos 4000 años. Pida una taza de café en el antiguo puerto restaurado y diríjase hacia el norte para un agradable recorrido a lo largo del paseo marítimo y disfrutar de la diversión junto al mar.

Cruce la calle hacia la «Tajana Compound», un centro comercial al aire libre fabulosamente renovado ubicado en una estación de tren histórica en desuso construida alrededor de 1890 como estación central de tren de Jaffa y Tel Aviv.
Diríjase al pintoresco barrio de Neve Tzedek y cruce las hermosas callejuelas. Dese un capricho en sus boutiques hasta llegar al colorido bullicio del mercado de Carmel. Deténgase para probar la excelente comida callejera y si es martes o viernes, considérese afortunado y haga algunas compras en el mercadillo tradicional Najlat Binyamin, donde los artesanos locales muestran su trabajo.

Siga su camino hasta el espléndido Rothschild Blvd, el corazón de la arquitectura Bauhaus y patrimonio internacional de la UNESCO. Aquí podrá alquilar una bicicleta y unirse al flujo local hasta la Plaza Habima, sede del teatro nacional y de la orquesta filarmónica israelí. Diríjase a la animada y moderna calle Dizengoff o coma algo en alguna de las cafeterías de la plaza y siga caminando o pedaleando por Hen Blvd hasta la plaza Rabin.
Eche un vistazo a la calle Eben Gabiroll, un centro de moda de la fabulosa ciudad, hogar de una gran variedad de restaurantes premiados, y excelentes bares y pubs donde puede comer o beber algo y mezclarse con los habitantes locales.
Súbase a un autobús de la línea 5, un icono urbano en sí mismo, y bájese en el puerto de Tel Aviv. Disfrute del atardecer y observe el horizonte de Jaffa hacia el sur, donde comenzó el día. Pase la noche en la zona y mire cómo se transforma en la escena nocturna más animada de la ciudad, repleta de fabulosos bares y discotecas hechos a medida de una noche épica.